Los equipos tienen más ayuda de IA que nunca, pero el trabajo real sigue repartido entre mensajes, solicitudes, documentos, paneles, archivos, calendarios y registros de clientes.
Creamos Leina para que los equipos puedan delegar trabajo entre herramientas a un empleado de IA con límites de acceso claros, cuentas conectadas, métodos reutilizables y un registro de lo ocurrido.